Los Youtubers arrasan con la Prensa Tradicional Mexicana

El You Tube les dio el espacio y su imaginación, los títulos para sus programas matutinos: El Charro Político, El Chapucero, Campechaneando, Sin Censura, Quesadilla de Verdades, por mencionar algunos. Son en su mayoría jóvenes.  El lenguaje soez, las palabrotas y las mentadas de madre son elementos indispensables que anteceden a la información. Este es el caso del programa Sin Censura, mientras que los demás,  practican la mesura y se limitan a hacer análisis de las noticias y dar sus opiniones inmersas en la más completa de las irreverencias.

Los Youtubers en muy poco tiempo, tal vez sin proponérselo,  se han convertido en una verdadera fuerza de opinión pública que tiene arrinconada a la Prensa Tradicional mexicana y a sus columnistas, que  hasta hace poco gozaban de mucho renombre,  entre los que figuran hombres y mujeres: Joaquín López Dorigan, Carlos Loret de Mola, Dennis Dresser,  Jorge Ramos y el más reciente, Brozo, a todos ellos, los han mandado al borde de un precipicio donde los espera el descrédito y lo peor,  la irrelevancia.

Estos muchachos y muchachas ejercen un periodismo crítico, atrevido y sin tapujos que nada tiene que ver con el periodismo acartonado que se enseña en las universidades. Para los Youtubers,  el concepto del periodismo de la pirámide invertida es un concepto extraño. Ellos han creado sus propias teorías y una nueva forma de hacer periodismo, uno donde no hay reglas, donde el tiempo y el espacio no tienen límites.

Se debe reconocer  que los  Youtubers han hecho historia, rompieron los cercos informativos y se han dedicado a contrarrestar la desinformación que por décadas imperó en México. Fueron  ellos los que con una cámara diminuta, un escritorio improvisado y un micrófono de volumen moderado,  crearon los espacios que permitieron a un candidato,  sin aparato publicitario, transmitir su mensaje de ¨No a la corrupción y la impunidad¨  y  su promesa de lograr una cuarta transformación en la vida pública de los mexicanos, poniendo como prioridad de su gobierno,  las necesidades de los más pobres. Los Youtubers hicieron suyas las promesas del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador y se lanzaron a la difusión de sus ideales. Se les considera responsables, en gran medida, del cambio político que se dio en México con el triunfo de Obrador quien en más de una ocasión, ha dicho que gracias al trabajo de estos hombres y mujeres, pudo hacer llegar su mensaje a los millones de mexicanos que votaron por él. ¨Antes de las benditas redes sociales no se podía llegar a la gente. ¨

Los Youtubers son los nuevos líderes de opinión. Sus seguidores suman millones de personas dentro y fuera de México. Su comunicación es espontánea, su equipo, mínimo. Publicidad, se la dan ellos mismos. Jefes no tienen. Clases de entonación y presentación de cámara no las quieren porque no las necesitan. Gritan y susurran a su antojo, sin el temor de que algún poder superior les corte la señal.

Mientras tanto, los altos directivos de diarios importantes que gozaron de los beneficios económicos de gobiernos anteriores, a través de generosas compras de publicidad,  les declararon la  guerra a los Youtubers,  lo que ocasionó una mayor pérdida en su credibilidad y el repudio de miles de sus mismos lectores. Un remolino de opiniones en su contra los arrancó de sus cómodos asientos y perdieran el piso. Arrollados y descreditados, sin saber qué hacer, flotan, dan manotazos y despachan a sus ¨estrellas¨ a pelear contra ¨los arribistas.¨  Sólo para ver a sus  ¨soldados¨   regresar maltrechos, curándose  las heridas,  por las palizas verbales que les propinan aquellos que consideran una ¨clase inferior, una horda que juega al periodismo.¨

Gracias al valor, iniciativa y creatividad de esta nueva generación de comunicadores  vía You Tube,  los mexicanos reciben todos los días, cifras, conceptos, revelaciones que surgen de las Mañaneras del actual Presidente. Se trata de un espacio, hecho sin precedentes, en el que el Mandatario mexicano informa y se defiende de los encabezados dolosos y notas falsas que sobre él aparecen en la prensa mexicana.

Los dueños y Directores de los periódicos que por décadas se dedicaron a encubrir los excesos del poder y se hicieron cómplices de sus desmanes tienen dos caminos. Aceptar su responsabilidad y pedir perdón al pueblo de México y reconfigurarse como un mastín del periodismo que busca y respeta la verdad o desaparecer en la insignificancia.

Alicia Alarcon

Alicia Alarcon